La lactancia materna es la forma natural de alimentar a su bebé, pero eso no significa que todo vaya a ir siempre sobre ruedas. La lactancia materna es una habilidad que puede llevar tiempo aprender. Esté preparada para algunos desafíos de la lactancia materna cuando empiece.
Baja producción de leche
Esto ocurre cuando sus pechos no producen suficiente leche para satisfacer las necesidades nutricionales de su bebé. Si tiene una baja producción de leche, hay muchas cosas que puede intentar para aumentar su producción de leche. Su cuerpo recibe la señal para producir más leche materna cuando sus pechos están vacíos, así que amamante tan a menudo como su bebé desee.
Un sacaleches no vacía el pecho tan bien, por lo que amamantar a su bebé con frecuencia es la mejor estrategia para producir más leche. Si necesita ayuda adicional para aumentar su producción de leche, pruebe un suplemento nutricional que contenga fenogreco u otras hierbas que estimulen la producción de leche.
Es normal que sus pechos se ablanden y se sientan menos llenos cuando su bebé alcanza las 3-6 semanas de edad. Muchas madres se preocupan de que esto signifique que su producción de leche es baja, pero su cuerpo se está ajustando a las necesidades de su bebé.
Tomar un anticonceptivo oral, incluso la minipíldora, puede causar una disminución en su producción de leche. Mientras esté amamantando, utilice preservativos u otro método anticonceptivo de barrera.
Pezones doloridos
Un desafío de la lactancia materna que muchas madres experimentan es el dolor en el pezón durante la primera semana de lactancia. Por lo general, el dolor en el pezón ocurre porque su bebé no abarca suficiente pezón y areola con la boca. Su bebé necesitará abrir la boca muy ampliamente mientras usted lo acerca a su pezón.
Una vez que esté amamantando, compruebe que la boca de su bebé cubre la mayor parte de su areola. Si su bebé solo está succionando el pezón, rompa suavemente la succión colocando un dedo limpio en la comisura de su boca e intente que abra la boca muy ampliamente antes de volver a acercarlo al pezón.
Si sus pezones están agrietados o sangran, utilice una almohadilla de hidrogel para evitar que su sujetador se pegue al pezón. Esto reducirá el dolor y ayudará a que su pezón sane más rápido. También puede extraer unas gotas y frotarlas sobre el pezón con los dedos limpios, y luego dejar que los pezones se sequen al aire, si es posible. La leche materna tiene emolientes curativos naturales y está fácilmente disponible.
Congestión mamaria
Esto ocurre cuando sus pechos se endurecen y duelen porque están demasiado llenos de leche. El momento más común para experimentar la ingurgitación es la primera semana de lactancia, antes de que su producción de leche pueda ajustarse a las necesidades de su bebé. La ingurgitación también puede ocurrir en cualquier momento en que no amamante o se extraiga leche durante un período prolongado.
Si siente ingurgitación, amamante, extráigase leche con sacaleches o de forma manual lo antes posible. Además de ser incómoda, la ingurgitación puede provocar conductos obstruidos y una disminución de la producción de leche. Para prevenir la ingurgitación, permita que su bebé mame tan a menudo y durante tanto tiempo como desee.
Planifique con antelación: si va a estar lejos de su bebé, lleve su sacaleches o extráigase leche manualmente siguiendo el mismo horario en que amamantaría normalmente. Si su pecho está redondo y duro, es posible que su bebé no pueda abarcar suficiente tejido mamario con la boca para extraer la leche. Puede extraerse leche con sacaleches o manualmente para eliminar suficiente leche y ablandar su pecho.
Ayuda para los desafíos de la lactancia materna
La mayoría de las madres tienen desafíos con la lactancia materna en los primeros días, pero cada día se vuelve más fácil. Póngase en contacto con la consultora de lactancia de su hospital local para obtener apoyo si tiene preocupaciones persistentes.
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Recopilado utilizando información de las siguientes fuentes:
1. West, D., Morasco L., (2012). Ten Nursing Pitfalls. New Beginnings, Vol. 29 No. 5-6, pp. 38-40.
2. Cotterman, K., (2004). Reverse Pressure Softening: A Simple Tool to Prepare Areola for Easier Latching During Engorgement. Journal of Human Lactation, Vol. 20, 2: pp. 227-237.
3. Porter, J., Schack, B., (2004). Treating Sore, Possibly Infected Nipples. Journal of Human Lactation. vol. 20, 2: pp. 221-222.





































