El parto por cesárea se produce mediante una incisión en la pared abdominal y el útero, en lugar de a través de la vagina. En los últimos 30 años se ha producido un aumento gradual de los partos por cesárea. En noviembre de 2005, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron de que la tasa nacional de partos por cesárea era del 29,1 %, la cifra más alta jamás registrada, con más de una cuarta parte de todos los partos.
Esto significa que es probable que más de 1 de cada 4 mujeres experimente un parto por cesárea.
¿Qué puedo esperar en un procedimiento de cesárea?
El procedimiento de cesárea habitual dura, de media, entre 45 minutos y una hora. Por lo general, el bebé nace en los primeros 5–15 minutos y el tiempo restante se utiliza para cerrar la incisión.
Antes de la cirugía:
Antes de la cirugía, se le administrará un anestésico (general, raquídeo o epidural) si no se le ha administrado ya uno anteriormente durante el parto. La anestesia general normalmente solo se utiliza en cesáreas de urgencia porque actúa rápidamente y la madre queda sedada.
La anestesia raquídea y la anestesia epidural adormecerán la zona desde el abdomen hasta por debajo de la cintura (a veces también pueden adormecerse las piernas), de modo que no se sienta nada durante el procedimiento. En este procedimiento, probablemente se le colocará una sonda para recoger la orina mientras la parte inferior del cuerpo esté adormecida.
¿Cómo se realiza una cesárea?
El profesional sanitario realizará primero una incisión en la pared abdominal. En una cesárea de urgencia, lo más probable es que sea una incisión vertical (desde el ombligo hasta la zona púbica), lo que permitirá al profesional sanitario sacar al bebé más rápido.
La incisión más habitual se realiza de forma horizontal (a menudo llamada incisión bikini), justo por encima del hueso púbico. No se cortarán los músculos del abdomen. Se separarán para que el profesional sanitario pueda acceder al útero.
A continuación, se realizará una incisión en el útero, horizontal o vertical. No es necesario que se haga el mismo tipo de incisión tanto en el abdomen como en el útero. La incisión clásica, realizada de forma vertical, suele reservarse para situaciones complicadas como placenta previa, urgencias o bebés con anomalías.
No se recomienda el parto vaginal después de una cesárea (PVDC) en mujeres con la incisión clásica. Otro tipo de incisión que se utiliza en raras ocasiones es la incisión vertical del segmento inferior. Solo se utilizaría en casos en los que los problemas del útero no permitieran realizar otro tipo de incisión.
La incisión más habitual es la incisión transversal baja. Esta incisión conlleva menos riesgos y complicaciones que las demás y permite que la mayoría de las mujeres intenten un PVDC en su siguiente embarazo con poco riesgo de rotura uterina.
A continuación, el profesional sanitario aspirará el líquido amniótico y sacará al bebé a través de las incisiones. Primero saldrá la cabeza del bebé para poder limpiar la boca y la nariz y permitirle respirar. Una vez que haya salido todo el cuerpo, el profesional sanitario lo levantará y se lo mostrará. El útero se cerrará con puntos que se disolverán en el cuerpo. Para cerrar la piel del abdomen se utilizan puntos o grapas.
La mayoría de los profesionales sanitarios entregarán después al bebé a la enfermera para su evaluación. Por último, se expulsará la placenta (puede notar algunos tirones), tras lo cual el equipo quirúrgico comenzará el proceso de cierre.
¿Qué debo esperar después del procedimiento?
Si está despierta durante la cirugía, probablemente podrá sostener a su bebé de inmediato. La llevarán a una sala de recuperación o directamente a su habitación. Se le controlarán con regularidad la presión arterial, la frecuencia del pulso, la frecuencia respiratoria, la cantidad de sangrado y el abdomen. Si tiene previsto dar el pecho, asegúrese de informar a su médico. Tener un parto por cesárea no significa que no vaya a poder amamantar a su bebé. Debería poder empezar a dar el pecho de inmediato.
Puede que necesite permanecer en la cama durante un tiempo. Las primeras veces que se levante, una enfermera u otro adulto debería ayudarla.
Poco después de la cirugía, se retira la sonda de la vejiga. La incisión abdominal estará dolorida durante los primeros días. Su médico puede recetarle analgésicos para tomar cuando desaparezca el efecto de la anestesia. Una almohadilla térmica puede ser útil. Hay muchas formas diferentes de controlar el dolor. Hable con su ginecólogo-obstetra u otro profesional sanitario sobre sus opciones.
La estancia hospitalaria tras un parto por cesárea suele ser de 2 a 4 días. La duración de su estancia depende del motivo de la cesárea y de cuánto tarde su cuerpo en recuperarse. Cuando vuelva a casa, puede que necesite tener cuidados especiales y limitar sus actividades.
¿Qué debo esperar durante la recuperación?
Mientras se recupera, pueden ocurrir las siguientes cosas:
- Calambres leves, especialmente si está dando el pecho
- Sangrado o secreción durante unas 4–6 semanas
- Sangrado con coágulos y calambres
- Dolor en la incisión
Para prevenir infecciones, durante unas semanas después del parto por cesárea no debe introducir nada en la vagina ni mantener relaciones sexuales. Deje tiempo para sanar antes de realizar cualquier actividad extenuante. Llame a su ginecólogo-obstetra u otro profesional sanitario si tiene fiebre, sangrado abundante o si el dolor empeora.
Qué más debe saber sobre el parto por cesárea:
- Razones para una cesárea
- Riesgos de una cesárea
- Intentar evitar una cesárea
- Crear una experiencia positiva
- Cuidados posteriores a la cesárea
Recopilado utilizando información de las siguientes fuentes:
1. Obstetricia de Williams Vigésimo Segunda Ed. Cunningham, F. Gary, et al, Cap. 25.
2. Coalición para la Mejora de los Servicios de Maternidad (CIMS)
3. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
4. El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos







































