¿Por qué es importante el aceite de pescado omega-3 durante el embarazo?
Una ingesta adecuada de grasas omega-3 es esencial para mantener una producción equilibrada de las sustancias similares a hormonas llamadas prostaglandinas. Las prostaglandinas ayudan a regular muchas funciones fisiológicas importantes, como la presión arterial, la coagulación sanguínea, la transmisión nerviosa, las respuestas inflamatoria y alérgica, las funciones de los riñones y del tracto gastrointestinal, y la producción de otras hormonas.
Según el tipo de ácidos grasos de la dieta, algunos tipos de prostaglandinas pueden producirse en grandes cantidades, mientras que otros pueden no producirse en absoluto. Este desequilibrio de prostaglandinas puede provocar enfermedades. El papel de los omega-3 en la producción de prostaglandinas beneficiosas puede explicar por qué se ha demostrado que aportan tantos beneficios para la salud, incluida la prevención de enfermedades cardíacas, la mejora de la función cognitiva y la regulación de la inflamación.
Se han utilizado dosis altas de omega-3 para tratar y prevenir trastornos del estado de ánimo, y nuevos estudios están identificando sus posibles beneficios para una amplia variedad de afecciones, como el cáncer, la enfermedad inflamatoria intestinal y otras enfermedades autoinmunes como el lupus y la artritis reumatoide.
La investigación científica amplía constantemente nuestro conocimiento sobre las necesidades nutricionales durante el embarazo. Entre los avances más recientes en este campo se encuentra la importancia de los ácidos grasos omega-3 tanto en el desarrollo de un bebé sano como en la salud de la madre.
Beneficios y dosis del aceite de pescado omega-3
Los omega-3 son una familia de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga que son nutrientes esenciales para la salud y el desarrollo. Por desgracia, el cuerpo humano no los sintetiza y, por tanto, deben obtenerse a través de la dieta o la suplementación.
Sin embargo, la dieta estadounidense típica es muy deficitaria en omega-3. Las investigaciones indican que los dos omega-3 más beneficiosos son el EPA (ácido eicosapentaenoico) y el DHA (ácido docosahexaenoico). Aunque el EPA y el DHA se encuentran de forma natural juntos y actúan conjuntamente en el organismo, los estudios muestran que cada ácido graso tiene beneficios únicos.
El EPA favorece el corazón, el sistema inmunitario y la respuesta inflamatoria. El DHA favorece el cerebro, los ojos y el sistema nervioso central, por lo que es especialmente importante para las mujeres embarazadas y lactantes.
Los beneficios del aceite de pescado omega-3
Se ha comprobado que los omega-3 son esenciales tanto para el desarrollo neurológico como para el desarrollo visual temprano del bebé. Sin embargo, la dieta occidental estándar es gravemente deficitaria en estos nutrientes fundamentales. Esta deficiencia dietética de omega-3 se agrava por el hecho de que las mujeres embarazadas se agotan en omega-3 porque el feto los utiliza para el desarrollo de su sistema nervioso.
Los omega-3 también se utilizan después del nacimiento para producir leche materna. Con cada embarazo posterior, las madres se agotan aún más. La investigación ha confirmado que añadir EPA y DHA a la dieta de las mujeres embarazadas tiene un efecto positivo en el desarrollo visual y cognitivo del bebé. Los estudios también han demostrado que un mayor consumo de omega-3 puede reducir el riesgo de alergias en los lactantes.
Los ácidos grasos omega-3 tienen efectos positivos sobre el propio embarazo. Se ha demostrado que un mayor consumo de EPA y DHA previene el parto y el nacimiento prematuros, reduce el riesgo de preeclampsia y puede aumentar el peso al nacer. La deficiencia de omega-3 también aumenta el riesgo de depresión en la madre. Esto puede explicar por qué los trastornos del estado de ánimo posparto pueden empeorar y comenzar antes con los embarazos posteriores.
¿Qué alimentos contienen aceite de pescado omega-3?
Las mejores fuentes de EPA y DHA son los pescados de aguas frías como el salmón, el atún, las sardinas, las anchoas y el arenque. Muchas personas se preocupan, con razón, por el mercurio y otras toxinas presentes en el pescado, especialmente durante el embarazo. Por este motivo, los suplementos de aceite de pescado purificado suelen ser la fuente más segura de EPA y DHA.
Muchas personas creen que la linaza o el aceite de linaza contienen omega-3. Pero la linaza contiene el omega-3 de cadena más corta, ALA (ácido alfa-linolénico), que es diferente del EPA y el DHA de cadena más larga. El EPA y el DHA son los omega-3 que el organismo necesita para una salud y un desarrollo óptimos. Aunque antes se pensaba que el cuerpo humano podía convertir el ALA en EPA y DHA, las investigaciones actuales muestran que dicha conversión se produce rara vez y de forma ineficiente. El aceite de pescado es una fuente más fiable de EPA y DHA.
Consideraciones de seguridad
El aceite de pescado de calidad es seguro durante el embarazo. El pescado fresco a menudo puede contener toxinas ambientales como el mercurio, que se acumulan a lo largo de su vida. Estas toxinas pueden eliminarse prácticamente durante la fabricación y el procesamiento del aceite de pescado, mediante el uso de materias primas de alta calidad y un proceso de refinado avanzado.
Algunas marcas de aceite de pescado son de mayor calidad que otras. Un fabricante de aceite de pescado de buena reputación debería poder proporcionar documentación de resultados de laboratorio de terceros que muestren los niveles de pureza de su aceite de pescado, hasta el nivel de partes por billón.
Recomendaciones sobre el aceite de pescado
- Investigue el proceso de fabricación–¿Cómo se fabrica el aceite de pescado y cuáles son los estándares de calidad que utiliza el fabricante? Los estándares de calidad existentes para el aceite de pescado —incluidos el Norwegian Medicinal Standard, el estándar de la Farmacopea Europea y el estándar voluntario de EE. UU. establecido por la monografía de 2006 del Council for Responsible Nutrition— garantizan la calidad al fijar límites máximos de toxinas.
- Olor–¿El aceite de pescado huele a pescado? Las investigaciones muestran que los aceites de pescado solo huelen mal cuando el aceite ha empezado a degradarse y se está volviendo rancio. Un suplemento de aceite de pescado de alta calidad no olerá a pescado.
- Sabor– ¿El aceite de pescado sabe a pescado? Los aceites de pescado más frescos y de mayor calidad no deberían saber a pescado. Evite los aceites de pescado a los que se les hayan añadido sabores muy fuertes o artificiales, porque lo más probable es que intenten ocultar el sabor a pescado del aceite rancio.
Recomendaciones de dosificación
ISSFAL (la Sociedad Internacional para el Estudio de los Ácidos Grasos y los Lípidos) ha establecido el siguiente cuadro de dosis mínima recomendada:
Lactantes (1-18 meses):
0-15 lb: 32 mg/lb de EPA+DHA
Niños (1,5-15 años):
15 mg/lb de EPA+DHA
Adultos (15-115 años):
500 mg de EPA+DHA (con un mínimo de 220 mg de EPA y 220 mg de DHA)
Mujeres embarazadas y lactantes:
300 mg de DHA al día
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Recopilado utilizando información de las siguientes fuentes:
1. Medición de organoclorados en preparados comerciales de aceite de pescado de venta libre: implicaciones para las recomendaciones dietéticas y terapéuticas de ácidos grasos omega-3 y revisión de la literatura. Melanson SF, et al. Arch Pathol Lab Med 2005;129:74-77.
2. Medición de los niveles de mercurio en preparados concentrados de aceite de pescado de venta libre: ¿es el aceite de pescado más saludable que el pescado? Foran SE, et al. Arch Pathol Lab Med 2003;127:1603-1605.
3. Sociedad Internacional para el Estudio de los Ácidos Grasos y los Lípidos (ISSFAL)
www.issfal.org





































