Beber alcohol durante el embarazo puede dar lugar a una serie de afecciones físicas, neurológicas y mentales que varían en gravedad. Estas se engloban bajo el término “trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF)”, de los cuales los más conocidos son el síndrome de alcoholismo fetal (SAF) y los efectos del alcoholismo fetal (EAF). Los efectos del alcoholismo fetal también pueden dividirse en dos categorías diferentes: el trastorno neurodesarrollado relacionado con el alcohol (ARND) y los defectos de nacimiento relacionados con el alcohol (ARBD).

¿Qué es el síndrome de alcoholismo fetal?

El síndrome de alcoholismo fetal es una de las causas más comunes de discapacidad intelectual y es la única que es 100 % prevenible. Los efectos son irreversibles y duran toda la vida.

Los efectos del SAF incluyen discapacidad intelectual, malformaciones del sistema esquelético y de los principales sistemas de órganos (específicamente el corazón y el cerebro), crecimiento inhibido, complicaciones del sistema nervioso central, deficiencia en las habilidades motoras, mortalidad y dificultades con el aprendizaje, la memoria, la interacción social, el periodo de atención, la resolución de problemas, el habla o la audición.

También existen rasgos faciales característicos de los bebés con SAF. Estos incluyen ojos pequeños, nariz corta o respingona, mejillas planas y labios finos. Estos rasgos se atenúan a medida que el niño crece, pero el niño todavía tiene que hacer frente a otras numerosas dificultades.

¿Qué son los efectos del alcoholismo fetal?

Las dos categorías de los efectos del alcoholismo fetal son el trastorno neurodesarrollado relacionado con el alcohol (ARND) y los defectos de nacimiento relacionados con el alcohol (ARBD):
El ARND describe las deficiencias mentales y conductuales, tales como discapacidades de aprendizaje, bajo rendimiento escolar, poco control de los impulsos y problemas con la memoria, la atención o el juicio.
El ARBD describe las malformaciones del sistema esquelético y de los principales sistemas de órganos, como el corazón, los riñones, los huesos o el sistema auditivo.

¿En qué se diferencia el síndrome de alcoholismo fetal de los efectos del alcoholismo fetal?

El síndrome de alcoholismo fetal es el resultado del consumo de altas dosis de alcohol durante el embarazo, como el consumo por atracón o el consumo de forma regular. Los efectos del alcoholismo fetal son el resultado de un consumo moderado de alcohol durante el embarazo. Los resultados tanto del SAF como de los EAF son irreversibles y de por vida.

¿Existe alguna cantidad de alcohol que sea segura de beber?

No existe ninguna cantidad de alcohol que sea segura de consumir durante el embarazo, pero cuanto más alcohol se consuma, mayor será el riesgo para su bebé en desarrollo.

¿Cómo puedo prevenir el SAF y los EAF?

El síndrome de alcoholismo fetal y los efectos del alcoholismo fetal son 100 % prevenibles para una mujer que se abstiene completamente del alcohol durante el embarazo. Por lo tanto, si sabe que está embarazada, está intentando quedarse embarazada o cree que podría estarlo, no debe consumir ninguna cantidad de alcohol.

Para más información, póngase en contacto con la National Organization on Fetal Alcohol Syndrome en el 1-800-66-NOFAS (666-6327) o con el SAMHSA FASD Center for Excellence en el 1-866-786-7327.

¿Desea saber más?


Recopilado utilizando información de las siguientes fuentes:

1. National Organization on Fetal Alcohol Syndrome.

2. The Fetal Alcohol Spectrum Disorders (FASD) Center for Excellence.