Lactancia materna durante el embarazo: seguridad y desafíos
Puede que acabe de empezar a adaptarse a la lactancia materna y, de repente, descubra que está embarazada de nuevo. Esto puede provocar una avalancha de preguntas y preocupaciones. ¿Es seguro dar el pecho estando embarazada? ¿Cómo afectará esto al feto? ¿Cómo afectará esto a mi hijo en proceso de destete? ¿Puedo dar el pecho a dos niños a la vez?
Todas estas preguntas y sentimientos son comprensibles. Aunque la decisión de dar o no el pecho durante el embarazo no siempre es clara, comprender sus beneficios, sus riesgos y lo preparados que están usted y su hijo lactante para el destete le ayudará a determinar qué es lo mejor para todas las personas implicadas.
¿Se puede dar el pecho estando embarazada?
Muchas mujeres se preocupan por dar el pecho durante el embarazo, ya que la lactancia puede provocar contracciones uterinas leves. Sin embargo, en un embarazo saludable, estas contracciones no son motivo de preocupación, ya que por lo general no provocan un parto prematuro. Esto se debe a que la oxitocina, la hormona que se libera durante la lactancia y que estimula las contracciones, suele liberarse en una cantidad tan pequeña durante la lactancia que no es suficiente para provocar un parto prematuro. Estas contracciones también son inocuas para el feto y rara vez aumentan las probabilidades de sufrir un aborto espontáneo. Además, aunque una pequeña cantidad de hormonas del embarazo pasa a la leche, estas hormonas no suponen ningún riesgo para su hijo.
Aunque, por lo general, se considera seguro dar el pecho durante el embarazo, hay algunos casos en los que puede ser aconsejable el destete:
- Si tiene un embarazo de alto riesgo o está en riesgo de parto prematuro
- Si está embarazada de gemelos
- Si le han aconsejado evitar las relaciones sexuales durante el embarazo
- Si tiene sangrado o dolor uterino
Si experimenta estos síntomas, hable con su médico para determinar si el destete sería la mejor opción para usted, su hijo lactante y su bebé por nacer.
¿Está mi hijo preparado? ¿Lo estoy yo?
Otro aspecto importante a considerar es si su hijo mayor está preparado para el destete. Entre los factores que influyen se incluyen la personalidad, la edad y los patrones de lactancia de su hijo, así como su respuesta psicológica y física a su embarazo.
Es habitual que la producción de leche materna disminuya durante el cuarto y el quinto mes de embarazo. Esto puede provocar cambios en la leche y hacer que a su hijo le resulte desagradable. Por este motivo, su bebé puede estar preparado para el destete antes de lo que usted esperaba. Por otro lado, su bebé puede estar muy apegado a la lactancia materna y no estar preparado para el destete.
Del mismo modo, puede preguntarse si usted misma está preparada para que su hijo deje de mamar. También puede preguntarse cómo puede afectar su embarazo a su relación con su hijo lactante. Otra consideración importante es si su hijo mama principalmente por nutrición o por consuelo.
Es crucial vigilar la salud y el desarrollo de los bebés menores de seis meses que dependen exclusivamente de la leche materna. Puede ser necesario realizar tomas adicionales para garantizar que su bebé esté bien alimentado. Los bebés que ya están comiendo otros alimentos, por el contrario, pueden llegar a preferir otros alimentos frente a la leche materna a medida que disminuye su producción de leche.
Posibles desafíos
Aunque dar el pecho durante el embarazo tiene sus beneficios, también puede presentar algunos desafíos. Por ejemplo, algunos desafíos físicos pueden incluir náuseas debido a la bajada de la leche, así como dolor en los pezones. Casi el 75% de las madres experimenta dolor en los pezones. Centrar su atención en algo distinto de la molestia puede proporcionarle cierto alivio.
Muchas mujeres también se preocupan de que dar el pecho durante el embarazo pueda contribuir a la fatiga. Sí, la fatiga es una parte normal de todos los embarazos. Por ello, es totalmente comprensible que pueda mostrarse reticente a dar el pecho por temor a que requiera más energía y aumente su fatiga. Sin embargo, la lactancia materna no es agotadora en sí misma. Sentarse o tumbarse para dar el pecho puede, de hecho, ayudar a asegurarse de que descansa más, como necesita.
Alimentarse bien
Si decide dar el pecho durante el embarazo, es esencial que se alimente bien por la salud de su hijo lactante y de su bebé por nacer. Su ingesta calórica dependerá de la edad de su hijo lactante. Necesitará unas 500 calorías suplementarias al día si su hijo está comiendo otros alimentos además de la leche materna, o 650 calorías más si tiene menos de seis meses.
Esto se suma a las 350 calorías extra que necesita durante el segundo trimestre y a las 450 calorías extra que necesita durante el tercer trimestre. Si está en el primer trimestre y le resulta difícil comer debido a las náuseas, le aliviará saber que no se requieren calorías adicionales durante el primer trimestre.
En última instancia, cuando la lactancia materna y el embarazo coinciden, las consideraciones principales que debe tener en cuenta son sus relaciones y sentimientos. Querrá considerar las necesidades de su bebé por nacer y de su hijo lactante, además de sus propios sentimientos. Aunque quizá quiera mantener abiertas sus opciones en función de la situación y de las necesidades suyas y de sus hijos, la decisión, en esencia, depende de usted.
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Recopilado utilizando información de las siguientes fuentes:
1. Feldman, S. (2000). Nursing through pregnancy. New Beginnings, 17 (4). Recuperado de
2. Harms, R. W. (2012). Is it safe to continue breastfeeding if I’m pregnant with another child?.
3. Walters, S. (2008). Breastfeeding during pregnancy.





































