La tercera etapa del parto es cuando el útero continúa contrayéndose para expulsar la placenta (alumbramiento) después del nacimiento del bebé. La placenta suele expulsarse entre 5 y 15 minutos después de la llegada del bebé.
Etapa tres del parto
Tras el nacimiento de su bebé, su profesional sanitario esperará a que comiencen de nuevo pequeñas contracciones. Estas contracciones indican que la placenta se está separando de la pared uterina y está lista para ser expulsada.
Se puede aplicar presión mediante masajes en el útero y se puede tirar suavemente del cordón umbilical. El resultado será la expulsión de la placenta, también denominada alumbramiento. Es posible que experimente temblores y escalofríos intensos después de la expulsión de la placenta. Este es un síntoma común y no es motivo de preocupación.
Qué sucede después de dar a luz
- Tras completar todas las etapas del parto, se le monitorizará durante las próximas horas para asegurar que el útero continúe contrayéndose y que el sangrado no sea excesivo.
- La mayoría de los bebés están listos para mamar poco después del nacimiento. Otros esperan un poco más. Si tiene previsto amamantar, le recomendamos encarecidamente que intente dar el pecho lo antes posible tras el nacimiento de su bebé. Amamantar justo después del parto ayudará a que su útero se contraiga y disminuirá la cantidad de sangrado.
- Es posible que reciba oxitocina u otros tratamientos. Si no va a amamantar o si su útero no está firme, se le administrará oxitocina para ayudar a que se contraiga (muchos profesionales la administran de forma rutinaria a todas las mujeres en este momento). Si sangra en exceso, también recibirá tratamiento para ello.
- Si ha sufrido un desgarro o se le ha practicado una episiotomía, recibirá una inyección de anestesia local antes de ser suturada. Es posible que desee sostener a su recién nacido mientras le ponen los puntos; puede ser una excelente distracción. Si se siente demasiado temblorosa, pida a su pareja que se siente a su lado y sostenga al recién llegado mientras usted lo mira.
- Si se le administró una epidural, un anestesista o un enfermero anestesista vendrá a retirarle el catéter de la espalda. Esto solo lleva un segundo y no duele.
¡Ahora debería poder relajarse y disfrutar de su pequeño tesoro!
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Recopilado utilizando información de las siguientes fuentes:
William’s Obstetrics Twenty-Second Ed. Cunningham, F. Gary, et al, Ch. 17.
Pregnancy, Childbirth and the Newborn: The Complete Guide. Simkin, Penny, P.T., et al, Ch. 9.






































