Para saber cómo se produce el embarazo, es importante conocer la biología de su ciclo de fertilidad. Para quedarse embarazada, primero debe producirse la ovulación. Esto sucede cuando el ovario libera un óvulo maduro, que desciende por la trompa de Falopio y queda disponible para ser fecundado. El revestimiento del útero se ha engrosado para prepararse para un óvulo fecundado. Si no se produce la concepción, el revestimiento uterino se desprenderá. Este desprendimiento de un óvulo no fecundado y de la pared uterina se denomina menstruación.
Datos clave sobre la ovulación:
- Un óvulo vive 12-24 horas después de salir del ovario.
- Normalmente solo se libera un óvulo en cada ovulación.
- La ovulación puede verse afectada por el estrés, la enfermedad, los desequilibrios hormonales, los viajes o cambios significativos en el peso, el ejercicio o los patrones de sueño.
- Algunas mujeres pueden experimentar un ligero manchado en torno a la ovulación.
- La implantación de un óvulo fecundado suele tener lugar entre 6 y 12 días después de la ovulación.
- Cada mujer nace con millones de óvulos inmaduros que esperan ser liberados durante la ovulación.
- Puede producirse una menstruación incluso si una mujer no ha ovulado.
- La ovulación puede producirse incluso si una mujer no ha tenido la menstruación.
- Algunas mujeres sienten un poco de dolor o molestia cerca de los ovarios durante la ovulación, lo que se denomina mittelschmerz, que significa “dolor medio” en alemán.
- Si un óvulo no es fecundado, se desintegra y se absorbe en el revestimiento uterino.
Seguimiento de la ovulación:
El ciclo mensual de una mujer se mide desde el primer día de su periodo menstrual hasta el primer día del siguiente periodo. Por término medio, el ciclo de una mujer dura entre 28 y 32 días, aunque algunas mujeres pueden tener ciclos mucho más cortos o más largos.
La mayoría de las mujeres ovulan en cualquier momento entre el día 11 y el día 21 de su ciclo, contando desde el primer día de su última regla (FUR). Esto es lo que muchos denominan el “periodo fértil” del ciclo de una mujer, ya que las relaciones sexuales durante este tiempo aumentan las probabilidades de embarazo. La ovulación puede producirse en cualquier momento de esta ventana y puede ocurrir en un día diferente cada mes.
El ciclo de ovulación dividido en dos partes:
La primera parte del ciclo de ovulación se denomina fase folicular. Esta fase comienza el primer día de la última regla (FUR) y continúa hasta la ovulación. Esta primera mitad del ciclo puede variar mucho en cada mujer, durando entre 7 y 40 días.
La segunda mitad del ciclo se denomina fase lútea y va desde el día de la ovulación hasta que comienza el siguiente periodo. La fase lútea tiene un cronograma más preciso y suele durar entre 12 y 16 días, a partir del día de la ovulación. En última instancia, esto significa que el día de la ovulación determinará la duración de su ciclo.
Además, factores externos como el estrés, las enfermedades, los desequilibrios hormonales, los viajes y los cambios significativos en el peso, el ejercicio y los patrones de sueño pueden alterar la ovulación, lo que a su vez cambia el momento en que vendrá el periodo. Por tanto, la antigua idea de que el estrés puede afectar al periodo solo es parcialmente cierta.
El estrés puede afectar a la ovulación, lo que en última instancia determina cuándo vendrá el periodo. Sin embargo, el estrés en torno a la fecha prevista del periodo no hará que este se retrase. ¡Ya se había determinado cuándo vendría 12-16 días antes!
El conocimiento de la fertilidad es una forma de realizar un seguimiento de cuándo se produce la ovulación. Este método incluye la observación de los cambios en el moco cervical y el uso de un termómetro basal. El flujo cervical tendrá el aspecto de una sustancia húmeda y resbaladiza similar a la clara de huevo justo antes y durante la ovulación. Un termómetro basal ayuda a controlar la temperatura corporal, que aumenta tras la ovulación.
Otra forma de realizar un seguimiento de la ovulación es mediante el uso de kits de ovulación y monitores de fertilidad. El seguimiento de la ovulación puede ayudar a la mujer a tener una mejor idea de cuándo puede y cuándo no puede producirse un embarazo durante su ciclo mensual. Una vez que se ha producido la ovulación, no hay nada que pueda hacer para aumentar sus probabilidades de embarazo hasta su ventana de ovulación del mes siguiente. El siguiente paso es empezar a observar los primeros síntomas del embarazo.
Utilice o imprima un calendario de ovulación para comprender mejor su ciclo menstrual y su ovulación.
Del periodo menstrual a la ovulación (¡los detalles necesarios para quedarse embarazada!)
Cuando comienza su ciclo menstrual, sus niveles de estrógeno son bajos. El hipotálamo, que se encarga de mantener sus niveles hormonales, envía un mensaje a la glándula pituitaria, que libera entonces la hormona foliculoestimulante (FSH).
La FSH activa algunos de sus folículos para que desarrollen óvulos maduros. Uno de los folículos se volverá dominante y liberará un óvulo maduro, mientras que los demás se desintegrarán. A medida que los folículos maduran, envían otra hormona llamada estrógeno. Un aumento del estrógeno indica al hipotálamo y a la glándula pituitaria que hay un óvulo maduro.
A continuación se libera la hormona luteinizante (LH), lo que también se conoce como el pico de LH. El pico de LH hace que el óvulo rompa la pared del ovario en un plazo de 24 a 36 horas. El óvulo comenzará entonces su viaje por la trompa de Falopio, donde estará disponible para la fecundación.
El folículo del que se liberó el óvulo se denomina cuerpo lúteo, y libera progesterona para ayudar a engrosar y preparar el revestimiento uterino para la implantación. El cuerpo lúteo produce progesterona durante unos 12-16 días (la fase lútea de su ciclo). Si un óvulo es fecundado, el cuerpo lúteo continuará produciendo progesterona para el desarrollo del embarazo hasta que la placenta tome el relevo. Si no se produce la fecundación, el óvulo se disolverá al cabo de 24 horas.
En este momento, sus niveles hormonales disminuirán y el revestimiento uterino comenzará a desprenderse unos 12-16 días después de la ovulación. Esto se denomina menstruación, lo que nos devuelve al día 1 de su ciclo. El viaje comienza entonces de nuevo.
La ovulación es uno de los procesos más importantes que una mujer debe comprender sobre su cuerpo, ya que es el factor determinante tanto para quedarse embarazada como para prevenir el embarazo. No obstante, puede resultar algo difícil de entender.
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Recopilado utilizando información de las siguientes fuentes:
1. Weschler, T. (2002). Taking charge of your fertility (Ed. rev.). Nueva York, NY: HarperCollins Publishers Inc.






































